La mayoría de los proyectos no mueren por mal código: mueren porque nadie los necesitaba. Antes de escribir una línea, valida. Te ahorra meses de construir algo que a nadie le importa.
La prueba de una sola frase
Escribe qué problema resuelves y para quién, en una sola frase. Si no cabe, todavía no está claro. Una idea que no puedes explicar en una frase es una idea que aún no entiendes lo suficiente como para construirla.
Habla con cinco personas reales
No con tu mamá ni con quien te va a decir que sí por cariño. Con cinco personas que de verdad tienen el problema. Y no les preguntes '¿usarías esto?' (todos dicen que sí); pregúntales cómo resuelven el problema HOY y qué les frustra de eso. Su dolor real, no su cortesía, es tu validación.
Construye la versión más pequeña que prueba algo
No construyas 'la app'. Construye la pieza más pequeña que confirme que a alguien le importa: una landing que capture correos, un prototipo que haga UNA sola cosa bien. Si nadie muerde ahí, te ahorraste el producto entero. Si muerden, ya tienes tus primeros usuarios.
En cirugía decimos: la operación se gana o se pierde en la planeación, no en el quirófano. Con el software es idéntico.
Validar no es perder el tiempo antes de construir. Es la parte más importante de construir. La idea correcta, confirmada temprano, vale más que mil líneas de código perfecto sobre algo que nadie quería.